vendredi 10 mars 2017

Nuevo mundo



El ambiente actual es irresumible. Las lluvias y las tormentas azotan intermitentemente Atenas. El 8 de marzo, los agricultores cretenses, llegados desde su gran isla, se manifestaron ante el Ministerio de Agricultura y fueron recibidos, como corresponde con los tiempos que vivimos, por las fuerzas del orden. El sistema se ha vuelto tiránico y, sobre todo, a falta de argumentos. SYRIZA es la última hoja seca del árbol talado de la democracia (y por ende de la izquierda). Sin embargo, Primavera griega.

Cretenses ante el Ministerio de Agricultura. Atenas, 8 de marzo (prensa griega)

Los cretenses han respondido a su manera, destrozando la fachada del Ministerio. El ministro de Agricultura y el régimen “desconstitucionalizado” griego, han tildado esta acción como un “acto de violencia de gorilas agresivos” (radio 90.1 FM el 8 de marzo). Entrevistado en directo por los periodistas de la radio 90.1 FM de El Pireo, el representante de la manifestación de agricultores Cretenses ha recordado que el gobierno traicionó su “NO” en el referéndum de 2015, y que en enero de 2015, los electores de la isla plebiscitaron por mayoría a los candidatos Syrizistas.

Por otra parte, mucha gente se han dado cuenta (prensa incluida) de la presencia, en esta manifestación, de la bandera de la Creta Independiente (1896-1913). Esta bandera era una variante de la bandera de los insurgentes de la independencia griega en 1821-1822.. Una cruz blanca, dividida en cuatro cuadrados, tres de los cuales de color azul (los colores de Grecia), el primer cuadro es de color rojo y en el centro lleva una estrella blanca. Esta bandera está de nuevo de moda desde los años de la llegada de la Troika (como por casualidad). Aparece impresa en camisetas y en pegatinas.

En el mismo orden de ideas... tan originales... extrañezas introducidas con la nueva Grecia de la Troika, dos grandes empresas, Vodafone y Ryan Air han publicado esta bandera en sus anuncios publicitarios, por lo que cuentan “a posteriori”, ha sido “un error”. Hay que precisar que la estrella sobre fondo rojo significa la sumisión a la Puerta Sublime (sede del gobierno del sultán en el Imperio Otomano). La prensa local actual, citando fuentes de hace un siglo, escribe que los cretenses de la época nunca reconocieron esa bandera como suya. Ésta fue utilizada por la administración oficial cretense bajo tutela extranjera (Francia, Gran Bretaña, Italia y Rusia), antes de la adhesión de la gran isla a Grecia (1913).

Cretenses ante el Ministerio de Agricultura y... la bandera de la Creta Independiente. Atenas, 8 de marzo de 2017 (prensa griega)

Cretense y policía. Atenas, 8 de marzo de 2017 (prensa griega)

Cretense y policía. Atenas, 8 de marzo de 2017 (prensa griega)

Cretense colgando la bandera griega en un vehículo de la policía. Atenas, 8 de marzo de 2017 (prensa griega)

El vice-ministro de Agricultura respondía en directo (a modo de excusas) a los periodistas de la radio 90.1 FM de El Pireo (8 de marzo) que “en el marco actual del memorándum, no es posible ir más lejos en la aplicación de otras políticas” (citado de memoria). Cinismo y simplicidad.

Dicho de otra manera, no estamos bajo un régimen (incluso supuestamente) representativo y, a fuerza de ejecutar simplemente órdenes impuestas desde el extranjero (entre otros Berlín y Bruselas), en violación flagrante de la Constitución, la existencia (la función) de los ministros y de los diputados decorativos, se vuelve superflua, y un ultraje escandaloso a los ojos de los Griegos.

En Grecia, prácticamente todo el mundo, se da cuenta, por fin, que esta casta política se mantiene para asegurar un (¿último?) servicio en el mantenimiento más o menos de la fachada. Se adhieren como lapas a términos como “democracia”, “responsabilidad”, “logros europeos”. Obviamente, se entiende perfectamente que estos políticos a lo que se adhieren como lapas es a sus cargos, para así asegurar su supervivencia económica. Todo ello, después de haber vaciado el país de sus muebles, inmuebles y de sus ciudadanos más jóvenes. El exilio económico masivo de los Griegos (500.000 desde 2010), es en realidad el exilio político de los tiempos metademocráticos.

Bajo la Acrópolis. Pintura mural, Atenas, marzo 2017

Atenas... en la superficie. Marzo 2017

Signo de los tiempos, en una reciente encuesta de opinión llevada a cabo en Grecia (marzo 2017) a la pregunta planteada: “¿Qué confianza otorga usted a las instituciones del país? Sin sorpresa alguna, el ejército llega en primer lugar con un 60%, en segundo y tercer lugar, las empresas privadas y la policía (46% y 44%), y, al final del recorrido, bajo la desconfianza total, aparecen el “Parlamento” (9,5%), los sindicatos (7%), los medios de comunicación (6,5%) y... por supuesto los partidos políticos (5,5%).

Después de cinco elecciones legislativas, cuatro gobiernos y un referéndum traicionado desde 2009, el sistema político griego ya no existe, hemos pasado al otro lado del espejo, deformando las mentiras y las ilusiones pagadas a tan alto precio, SYRIZA sobre todo y ante todo. Por lo que, el cambio, el verdadero, sólo tendrá lugar si tiene lugar profundamente, no en la superficie. Es decir que en Grecia, la solución, en cualquier caso dolorosa, no tendrá lugar por medio de elecciones sino por medio de un cambio de régimen.

Añadiré lo siguiente, para que los lectores de los países (supuestamente) democráticos y esperemos que aún soberanos, puedan entender mejor todo el programa del régimen de ocupación tecnocolonial y europeísta que conoce esa otra Grecia: desde 2015, los ejecutores y los llamados representantes de los “acreedores” reciben a los “ministros” griegos en el Hotel Hilton de la capital. El hotel de lujo se transforma a cada llegada de los troikanos en un bunker. Los vehículos de las fuerzas especiales de policía forman un cinturón impresionante alrededor del hotel, lo cual quizás, explique todo lo demás.



¿Qué grado de confianza acuerda usted a las instituciones de su país? Prensa griega, marzo 2017

El hotel Hilton... y los vehículos de la policía. Atenas. Marzo, 207 (prensa griega)

Triste destino para los que se quedan. Web griega, marzo 2017

La sociedad se mantiene en calma aunque está en ebullición. En el transcurso de un reciente desplazamiento del jefe de ejecutivo a Tesalónica, una mujer (mantenida a distancia por los policías y los guardaespaldas) espetó a Alexis Tsipras, la escena fue filmada y posteriormente difundida por la prensa y, en primer lugar, en Internet: : “¿Puedes tú vivir con 400 euros al mes, teniendo a tu carga a tu familia? ¡No, pues muérete!”.

Un colaborador Syrizista le espetó: “Montas todo este circo porque los periodistas y la televisiones están presentes” a lo que ella respondió, “me da por saco la prensa y la televisión”. En Youtube, un vídeo que mostraba la escena, añadía, con un comentario epónimo (y muy grosero): “Que el traidor, ese hijo de puta de Tsipras se muera. Y me cago en su tumba”. Lo curioso es que nuestra administración colonial no censura este tipo de comentarios tan groseros... quizás para que la presión ambiente tenga su vía de escape. Quizás por dejar un espacio (¿inofensivo?) en el que la cólera popular evacue un poco su agrio vapor.

Con la mutación antropológica que padecen los griegos desde 2010, reforzada por el Golpe de Estado SYRIZA/ANEL, a raíz de la indignante traición del resultado del Referéndum de julio de 2015 (un 62% de ‘NO’ a la política de la Troika), la muerte como su pulsión, así como una cierta forma de cultura de guerra, hacen ya parte del imaginario político en las mentalidades de los ciudadanos. Muchos griegos, no sólo desean la muerte política de los dirigentes (lo que es comprensible) sino que incluso desean su muerte física. Una... pulsión que diría ha sobrepasado la que se vivió en tiempos de los Coroneles (dictadura de 1967 a 1974), sin alcanzar (afortunadamente) el nivel paroxístico practicado durante la Guerra Civil griega (1944-1949).

Residencia de un sintecho cerca de Atenas. Marzo 2017

Casa cerrada. Atenas, marzo 2017

Atenas desde el Monte Himeto. Marzo 2017

Durante una emisión (nocturna) sobre análisis político y geopolítico en la radio 90.1 FM de El Pireo, en la que participé en el estudio la noche del miércoles al jueves 9 de marzo, Dimitris Kollatos (realizador, guionista de cine, dramaturgo y escritor) recordó un episodio poco conocido que ocurrió en lo que se denominó el movimiento de los indignados (mayo-julio 2011). Dimitris Kollatos inició en esa misma época un movimiento popular que expresaba su descontento hacia la clase política:

“Participamos en las grandes manifestaciones que tuvieron lugar en la Plaza de la Constitución ante el Parlamento. El pueblo quería atacar... asaltar el Parlamento. Un oficial de policía alarmado me vino a ver. ‘Señor Kollatos’, hay que evitar que el asalto tenga lugar, no tenemos suficientes efectivos, el edificio no está protegido’. Dudé... Los que controlaban la parte baja de la Plaza, es decir los Syrizistas, también vinieron a verme. ‘No hay que atacar el Parlamento, no hay que hacerlo’. Finalmente acepté y yo y los míos retrocedimos. No tenía que haberme dejado convencer. Ese Parlamento tenía que haber sido ocupado...” Un espíritu resistente el Dimitris Kollatos. Durante la Dictadura de los Coroneles, se instaló en París en 1971 donde fundó el Théâtre d’Art, en un ala del Théâtre du Châtelet, donde montó varias obras de teatro.

Mutación antropológica, aunque parcial, o dicho de otra manera, inacabada, porque siempre bajo control. Irresumible ambiente actual, con las apariencias (fachada) preservadas. En los barrios chic del sur de la capital, los adinerados (o los casi adinerados) empezaran a ir a las playas y comprarán en los delicatessen especias exóticas, a precios astronómicos que pueden alcanzar los 200€ el kilo. Los pobres, ellos, se contentarán con la carne de cabra lechera vieja, vendida a 3€ el kilogramo en el mercado popular de Atenases.

Radio 90.1 FM. Dimitris Kollatos (derecha) y Leonidas Aposkitis (izquierda). El Pireo, el 9 de marzo de 2017

En la tienda de delicatessen... Atenas, marzo 2017

Carne de cabra lechera vieja. Atenas, marzo 2017

Playa ya concurrida. Sur de Atenas, marzo 2017

Rápida pauperización, desaparición forzada de la clase media, “ambiente reinante de psiquiátrico” (Radio 90.1 FM, el 10 de marzo durante la mañana), y, en primer lugar, estado de excepción, ésa es la realidad griega.

Recordemos que a Grecia se le ha situado (gracias a un putsch permanente) fuera del marco de los derechos fundamentales que se supone son válidos en la Unión europeísta. Ésta triste verdad, ya difícilmente disimulable, empiezan a comentarla algunos periodistas de la prensa internacional (incluso la ampliamente mainstream) como por ejemplo “La Tribune”, el periódico sobre economía y finanzas, francés, fundado por Bruno Bertez en 1985. El artículo dice así:

“El 1ero de diciembre, dos diputados socialistas, la portuguesa Maria Joao Rodrigues, vice-presidenta del grupo socialista en el Parlamento Europeo y su colega la alemana Jutta Steinruck, coordinadora en temas de empleo, han escrito a Jean-Claude Juncker para deplorar que ‘Grecia haya sido forzada por los memorándum a descentralizar la negociación colectiva, lo que ha provocado el derrumbe del sistema de negociación colectiva’. Medidas que explicarían la disminución de salarios de hasta un 40%”.

“Los dos cargos electos exigen al presidente de la Comisión que se respete en Grecia la Carta de los Derechos Fundamentales, de la que, por cierto, el presidente Juncker dice ser un ferviente defensor, Carta que en su artículo 28 estipula el derecho a la negociación colectiva. ‘El sistema actual no cumple la Carta de los Derechos Fundamentales, ni los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo. Hay que restaurar el ejercicio colectivo de la negociación colectiva’ escriben los cargos electos en la carta publicada y comentada por La Tribune.”

Irresumible ambiente actual, vendedor ambulante de libros. Atenas, marzo 2017

Irresumible ambiente actual, otra mirada... Atenas, marzo 2017

“La respuesta, enviada una semana más tarde por el presidente de la Comisión a los dos cargos electos, viene acompañada de cierta conmoción. Apoyándose en el decreto de la Corte Europea de Luxemburgo, el presidente contesta que los ‘Memorandum of Understanding’ (MoU) -dicho en román paladino, las condiciones puestas por los acreedores para dar su acuerdo-, son actos del Mecanismo Europeo de Estabilidad ’y quedan fuera del orden legal de la Unión Europea’. Teniendo en cuenta que Grecia ha puesto en funcionamiento el MoU, deja de aplicársele el orden legal de la Unión Europea y ‘en consecuencia, la Carta de los Derechos Fundamentales Europea no se aplica como tal, a las medidas aplicadas y aceptadas en Grecia’”.

“En otros términos: la Carta que tanto costó instaurar en el 2009 ya no se aplica en la Grecia de 2017... Hay materia de sobra para que los ciudadanos ordinarios se conmocionen, ellos que creían que serían protegidos por la Carta de Derechos y que pensaban que cumpliría la función de paraguas de los derechos universales.” (Blog de Florence Aubert, 2 de marzo de 2017).

La consecuencia lógica y, sin embargo, irracional de los “Memorandum of Understanding” (MoU), que rozan la ilegalidad, es que da lugar al canibalismo en las relaciones económicas, sociales y simbólicas entre seres humanos que se les supone, precisamente, su humanidad. En Grecia, muchos empleados del sector privado reciben su salario en cupones alimentarios, algo que es ilegal. Y, sin embargo, una reciente ley obliga a los empleadores a ingresar en la cuenta de sus empleados el monto del salario de acuerdo con los contratos y convenciones. Ocurre que muchos empleados prefieren comer.

Irresumible ambiente actual, Monte Himeto... Atenas, marzo 2017

Atenas desde el Monte Himeto, marzo 2017

Expresarse así no tiene que ver con ningún tipo de truismo. Sin la intención de sorprender a los amigos y lectores del blog, digamos que... bienaventurados los habitantes de los países menos tocados por el último de los capitalismos. He de precisar, en primer lugar, que, a menudo, muchos empleadores sólo pagaban una parte del salario legal, después de haber llegado a un “acuerdo” implícito y oral bajo la amenaza verbal e incluso física. Es decir que el asalariado recibía menos de lo estipulado legalmente.

Desde que esta nueva ley ha sido promulgada, la de pagar en dinero, la cosa ha derivado en prácticas abiertamente mafiosas. En este marzo 2017, se oye decir que en cuanto los asalariados reciben sus salarios, matones contratados les “acompañan” a los cajeros, obligándoles a retirar el salario que “debe volver” a los patrones bajo la amenaza de una paliza y/o ser despedidos. A cambio: cupones alimentarios.

La cotidianidad ateniense. Marzo 2017

Turistas que acuden a las terrazas en los tejados de los hoteles atenienses. Marzo 2017

Estas prácticas mafiosas las ha facilitado, ya lo sabemos, la legislación troikiana que ha impuesto el derrumbe del sistema de la negociación colectiva y, como el paro real alcanza mas del 40% de los trabajadores, los sindicatos ya no pueden reaccionar por las vías supuestamente legales... es decir pacíficas (prácticas mafiosas reveladas por la prensa griega, por ejemplo, el “Cotidiano de los Redactores” el 9 de marzo de 2017).

El Ágora romano. Atenas, marzo 2017

Tal y como escribe, muy acertadamente Bertrand Renouvin en su blog, presentando la obra de Marcel Gauchet, “El nuevo mundo”: “Por supuesto, el nuevo mundo es rico en acontecimientos históricos pero también es cierto que hemos entrado en una nueva relación a la temporalidad. Las capacidades de cambio ‘hic et nunc’ (aquí y ahora) de la modernidad son tan considerables e importantes que ya no tiene necesidad de apoyarse en el pasado”.

Irresumible ambiente actual y, por lo tanto, insoportable e insostenible. Primavera griega 2017. Lluvia pero también períodos de gran sol. Los turistas que frecuentan las terrazas en los tejados de los hoteles atenienses, sólo habrán encontrado con empleados sonrientes y enérgicos y... sin embargo.

Tiempo asimismo de tortugas. Atenas, Ágora romana, marzo 2017

Tiempos que no están de nuestro lado, no obstante, como signo de vida, en el recinto del Ágora romana de Atenas, en el lugar preciso en el que se encontraba la Biblioteca de Adriano (emperador romano de la dinastía de los Antoninos), nuestras tortugas, ya despiertas del letargo, se agitan ante la indiferencia general.

Todo ello bajo la mirada misteriosa de nuestros animales, más adéspotas que nunca. Lluvias y tormentas caen intermitentemente sobre Atenas. Una forma de vivir.

Traducido por: JM Alegria

Una forma de vivir. Nuestros animales adéspotas. Atenas, marzo 2017




* Foto de portada: Un Cretense ante el Ministerio de Agricultura. Atenas, 8 de marzo de 2017 (prensa griega)

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