vendredi 3 mars 2017

La obsolescencia del ser humano



Atenas, Plaza de la Constitución. Espacio público en el corazón histórico de la ciudad, lugar de encuentro por excelencia y lugar de paso. El ambiente parece relajado en este comienzo de marzo de 2017, sin embargo, tres manifestaciones simbólicas, tres puñados de mujeres y de hombres con el ánimo por los suelos. Una treintena de investigadores, contratados del Instituto de Investigaciones Geológicas... ocupan la acera ante el Ministerio de Finanzas: “Tenemos la solución pero no tenemos trabajo”. Esperanzas ajadas, vidas indignadas ¡bonito mundo!

Investigadores ante el Ministerio de Finanzas

Las (pocas) manifestaciones del actual periodo (2016-2017) han perdido la alegría, contrariamente a las del ciclo proto-memorándum, de 2010 a 2015. SYRIZA pasó por ahí y enterró definitivamente el conjunto de la izquierda griega, a la vez que disipó (finalmente) las últimas ilusiones que se tenían sobre el carácter pretendidamente democrático y representativo del sistema político. Las ideas maduran, las sociedades se pudren... y los Syrizistas se enriquecen, en la gran tradición de los partidos clientelistas de la Grecia contemporánea.

Los viandantes bajan la cabeza, los policías hastiados observan la escena ante el Ministerio de Finanzas. Por cierto, hace apenas cuatro días, las fuerzas del orden se manifestaron en esta misma plaza, eso sí ¡un poco más sonrientes que los manifestantes de otras manifestaciones!

Policías manifestándose en la Plaza de la Constitución. Febrero 2017 (prensa griega)

Además de los investigadores encolerizados de principios de marzo de 2017, los viandantes, y algunos felices turistas, pudieron descubrir y fotografiar esta otra manifestación... casi folclórica de los habitantes de la región de Mani, península que se sitúa al sur del Peloponeso, entre el golfo de Mesenia al oeste y el golfo de Laconia al este. “La tierra de nuestros ancestros no puede ser cuestionada”. ¡Ojalá!

En una cuasi soledad, en medio de la Plaza de la Constitución tan frecuentada, un empleado de la histórica compañía de seguros “Ethniki Asfalistiki” (¡’Seguro Nacional?... un eufemismo), gritaba a pleno pulmón, denunciando “urbi et orbe”, la venta de su empresa a fondos extranjeros (en realidad su destino es ser malvendida siendo aún rentable). Presente en el mercado desde hace más de 120 años, es una filial del Banco Nacional. Éste banco ya ha sido malvendido a fondos extranjeros por el “gobierno” Tsipras en el de otoño 2015 al precio del 2% de su valor, consecuencia de la aceptación del memorándum III durante el verano 2015.

“La tierra de nuestros ancestros no puede ser cuestionada”. Atenas, 2 de marzo de 2017

“La tierra de nuestros ancestros no puede ser cuestionada”. Atenas, 2 de marzo de 2017

Empleado de la compañía “Ethniki Asfalistiki”. Atenas, 2 de marzo de 2017

A unos trescientos metros más lejos, se celebraba, como la ocasión lo exigía, el funeral del antiguo ministro Aristidis Kalantzakos (Nueva Democracia. ‘ND’ - partido de derecha) en la catedral (Metropolitana) de Atenas. La flor y nata agriada del partido y su clientelismo más visible estaban en el evento, con rostros muy diferentes a los de los manifestantes, rostros que reflejan la podredumbre que parásita el país desde hace tanto tiempo. Las autoridades prohibieron circular por la calle Mitropoleos. Los policías de civil estaban un tanto nerviosos ante las miradas de los viandantes. Una señora muy anciana espetó “Escoria, deberíais morir todos”.

En la terraza del café que se encuentra junto a la Catedral, bajo un sol radiante, dos turistas muy sonrientes sólo se percatan de la presencia del gato adéspota que campa por el lugar. Grecia, un bonito país, Atenas, este año se esperan tres millones de turistas. En frente, uno de los dos edificios del “Instituto Cervantes” está en alquiler. La institución española ha concentrado todos sus servicios en su antiguo edificio bajo la colina del Licabeto, probablemente por cuestión de ahorro.

Ese mismo día, en una de las líneas del metro ateniense, otra mujer de edad emprende un monólogo a viva voz, lo que ya es costumbre en nuestro país: “El sistema de Salud nos vomita, tengo derecho al seguro pero tengo que pagar las medicamentos que necesito sino, me muero. He cotizado durante cuarenta años y éste es el resultado. Mi hija está en el paro, no recibe prestaciones, no tiene derecho a la atención sanitaria. Ayer le pagué la consulta con el neumólogo. El médico nos dijo que los inmigrantes y los refugiados que acuden al hospital salen mejor parados que nosotros. La administración médica ha recibido la orden de recibirlos y de dispensarles los medicamentos necesarios. A nosotros nos obligan a pagarlos. Nuestro mundo se ha ido patas arriba y con él, nuestros derechos. Ya no estamos en nuestra casa”.

La flor y nata agriada del partido ‘ND’ y su clientelismo. Atenas, el 2 de marzo 2017

Los funerales del antiguo ministro Aristidis Kalatzankos. Atenas, el 2 de marzo 2017

Los funerales del antiguo ministro Aristidis Kalatzankos. Atenas, el 2 de marzo 2017

Los funerales del antiguo ministro Aristidis Kalatzankos. Atenas, el 2 de marzo 2017

El ex-segundo edificio del “Instituto Cervantes”. Atenas, el 2 de marzo 2017

Turistas sonrientes ante el espectáculo del animal adéspota. Atenas, el 2 de marzo 2017

Extraño silencio, el de los usuarios del metro. Ni una reacción expresada con palabras. La gente, primero agachó la cabeza y, a continuación, la movía ligeramente de arriba a abajo como signo de aprobación. La anciana mujer repitió su monologo durante el lapso interminable de tres estaciones, y se bajó del vagón en la cuarta.

Alivio.

La sociedad griega (en su mayoría) ya canibalizada desde el interior, no puede y no quiere padecer una mutación demográfica y étnica forzada, desde el exterior. No es difícil entenderlo ¿no?

En realidad, el tema de la anulación de los derechos (de arriba como de abajo, porque la situación en Grecia está muy bien orquestada desde que la Troika reina), es el tema central de las actuales sociedades y mundializadas vía forceps, europeísmo añadido, aunque el europeísmo, últimamente, ha entrado en la vía del pesimismo.

Pero, y como lo comenta muy acertadamente Bertrand Renouvin en su blog, “este pesimismo públicamente expresado confirma el ambiente de desilusión o de claro desconcierto que se ha acaparado de los diferentes niveles de la burocracia europeísta. Podríamos alegranos por ello, porque hace tiempo que nos dedicamos a demostrar los vicios de la “construcción europea”. Sin embargo, en esta fase de agonía, que puede ser muy larga, habría que inquietarse y mucho, porque no dejamos de padecer las decisiones tomadas por los órganos de la Unión Europea y el lastre del Euro. Subrayo, a este respecto, que por mucho que Jean Claude Juncker se muestre desilusionado, no ceja de ejercer su habitual brutalidad: según él, Grecia, martirizada por la Comisión Europea, el BCE y el FMI, se encuentra fuera del orden jurídico europeo y de la aplicación de la Carta de Derechos Fundamentales. La violencia, que denominan púdicamente ‘reformas estructurales’, podría desencadenarse como nunca antes” .

Mercado semanal. Atenas marzo 2017

Mercado semanal. Atenas marzo 2017

Mercado semanal. Atenas marzo 2017

Mercado semanal. Atenas marzo 2017

Afortunadamente, por fin, la primavera griega ha vuelto de nuevo, como consolación. El mercado semanal en los barrios de Atenas es un lugar de encuentro, al igual que las plazas del centro ciudad. Se puede encontrar un poco de todo, productos textiles, alimentos... Se regatea menos que antes y, sobre todo, se acude cuando los precios bajan, es decir por la tarde, antes del cierre. La gente se atropella, todos terminan por decir lo que quieren decir. El mercado representa el ambiente del barrio, en él se redefine el mundo.

Bajo la Acrópolis, los mercaderes del Templo se van preparando para un futuro inmediato algo mejor, llegado este anticipo de la estación turística. Tienen de todo, falsas corazas de pacotilla, moussaka a un precio abordable. Muchos atenienses (los que aún pueden) se fueron de la ciudad durante el largo fin de semana del “Lunes Limpio” que marca el comienzo de la cuaresma en la iglesia ortodoxa.

Y como todos los años, los platos tradicionales que corresponden a ese día: tarama, calamares, pescados, aceitunas, encurtidos, halva y el ineludible “lagana”, un pan sin levadura y con semillas de sésamo que se vende, a veces, al precio de ¡3 euros el kilo! Gran fiesta popular en todo el país (o lo que queda de él), los niños tienen la costumbre, en ese día, hacer volar sus cometas en el cielo, tratando de ir cada vez más alto. Cosa bien difícil.

Bajo la Acrópolis. Atenas, marzo 2017

Bajo la Acrópolis... prensa brasileña y prensa griega (2010 y 2017)

Momentos burlescos de los tiempos presentes, algunos jóvenes que todavía no han abandonado el país, han desfilado con orgullo en la Plaza de la Constitución, disfrazados de zombies. El “Zombie walk” que se organiza en Atenas por segundo año consecutivo. Solo que este disfraz viene a ser casi la realidad (para los jóvenes como para los menos jóvenes).

Zombies, personas que han perdido toda forma de conciencia y de humanidad, adoptando un comportamiento violento hacia los seres humanos y cuya enfermedad es terriblemente contagiosa, y también, el arte de destruir la conciencia de los individuos con el objetivo de someterlos a discreción. El filósofo Günther Anders ya anunció el tiempo gris que ahora es el nuestro: “Ahora existimos como seres muertos sujetos a la explotación y es

Bajo la Acrópolis, los mercaderes del Templo. Atenas, febrero 2017

“Zombie walk” en Atenas. Febrero 2017 (prensa griega)

“Zombie walk” en Atenas. Febrero 2017 (prensa griega)

Alexis Tsipras hace volar su cometa. Prensa griega, febrero 2017

Continuando con la saga de, el arte de destruir, primero la conciencia y, a continuación, los individuos, el país real (por medio de los medios de información) se ha apasionado por un “terrible accidente de tráfico” (y de alguna manera, de la lucha de clases). Al volante del Porsche de su padre, el hijo del hombre de negocios multimillonario Apóstolos Vakakis ha chocado violentamente contra un coche Honda aparcado en un área de descanso de autopista. El joven conductor, su acompañante, así como una madre y su hijo que estaban en el coche Honda, han fallecido.

Yórgos Vakakis, el conductor del Porsche, de 24 años, conducía a toda velocidad, a más de 200 Km/h y lógicamente perdió el control del vehículo. Las imágenes de vídeo del área de descanso de la autopista muestran un impacto espectacular. El hijo de Vakakis murió junto con su acompañante, también de 24 años, que no llevaba puesto el cinturón de seguridad. Salió expulsado por la ventanilla. Ypatios Patmanoglou, empleado de la Compañía de Aguas en Atenas, salía de los servicios de baño del área cuando asistió al impacto contra su coche, con su mujer y su hijo dentro, no podía creérselo.

Todos los elementos simbólicos y sociológicos estaban presentes en el accidente. El padre Vakakis es el propietario de una cadena de tiendas, importador de productos chinos. El hijo estudiaba en los Estados Unidos y, en su último viaje en la tierra, se dirigía a la estación de esquí de Arahova, cerca de Delphos (conocida como la Mykonos de las montañas), por supuesto, para pasar un buen rato.

En Grecia, hubo un tiempo en el que toda una filosofía de vida reinaba, resumida en la expresión “Siga, Siga” (tranquilamente), es decir, no precipitarse, tomar el tiempo necesario, relajarse. Sin embargo el hijo de Vakakis (no es el único) le gustaba conducir a más de 250Km/h.

Bajo la Acrópolis. Marzo 2017

Bajo la Acrópolis, Plaza Monastiráki. Atenas, marzo 2017

Bajo la Acrópolis de los turista. Atenas, marzo 2017

Bajo la Acrópolis de los animales adéspotas. Marzo 2017

A Ypatios Patmanoglou, saliendo del baño por el estrecho pasillo que acababa sobre el infierno, también le gustaban los coches deportivos. En su página de Facebook, tenía fotos del Porsche que segó la vida de su mujer y de su hijo. Soñaba con poseer uno de ellos.

Menudo mundo, país en crisis.

Bajo la Acrópolis, sin embargo, la vida continua, espacio público e histórico, lugar de encuentro y de paso. Aparentemente, ambiente relajado, momentos burlescos de nuestro tiempo y de todos los tiempos.

Contra el olvido y contra la insignificancia, hemos querido, en los tiempos que corren, rendir homenaje al calvario y a la memoria de los náufragos del SS Oria, navío de vapor noruego construido en 1920 y requisado por el ejército alemán. Se hundió en las proximidades de la isla de Pátroklos frente al Cabo de Surio el 12 de febrero de 1944, en una noche de tempestad. 4.000 prisioneros italianos perdieron la vida. Por cierto, las personalidades oficiales rindieron su homenaje antes que nosotros ¿Otros tiempos, otra guerra, otros naufragios?

Razón por la cual, quizás, bajo el Templo de Poseidón, el pájaro o la pájara nos observe desconfiadamente e incluso con una mirada burlona.

Homenaje a la memoria de los náufragos italianos. Ática, febrero 2017

El homenaje de las personalidades oficiales. Ática, febrero 2017

El homenaje de las personalidades oficiales. Ática, febrero 2017 (prensa griega)

Bajo el templo de Poseidón. Febrero 2017

Atenas, ambiente en apariencia relajada y manifestaciones simbólicas. “Hoy en día llegar antes es peor que que llegar tarde”, escribía en 1934 el pensador y visionario Günther Anders, autor de “La obsolescencia del ser humano”.

“Tenemos la solución pero no tenemos trabajo”. Sólo nuestros animales adéspotas escrutan el horizonte.

Traducido por: JM Alegria

Nuestros animales adéspotas escrutan el horizonte. Ática, febrero 2017




* Foto de portada: “Tenemos la solución pero no tenemos trabajo” Atenas. 2 de marzo de 2017

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