lundi 14 novembre 2016

Barra de mantequilla perdida



Nuestro siglo todavía cree que puede montar el número. Escenas de calle, zancudos que fijan sus ojos en los nuestros detrás de sus máscaras. Atenas, plaza de la Constitución, Constitución que como todo el mundo sabe, está definitivamente olvidada... por todos. Cotidiano griego. Transeúntes que deambulan, vendedores de billetes de lotería o de “carpetas para documentos y agendas... las que usted necesita”, todos “jubilados”, pensionistas entre comillas, obligados a serlo, inevitablemente.

Plaza de la Constitución. El... Parlamento. Atenas, Noviembre 2016

Bajo la epidermis de las conversaciones habituales, la victoria de Donald Trump se esfuma poco a poco, las contrariedades de la supervivencia griega, finalmente, dejan menos lugar a la geopolítica del actual mundo que lo previsto. Detrás del puesto de billetes de lotería, dos clientes hablan de las compras que han hecho durante la semana... leña para el fuego, porque, desde la modernización impuesta por los memorándum, en casi la mitad de los edificios de Atenas, la calefacción central está parada por falta de recursos.

““No nos podemos quejar, el tiempo por ahora es clemente, sobre todo en los barrios del sur... ¡pidamos a Dios para que así siga siendo y, sino, ya hará que acertemos con el número premiado!” En efecto.

La única efervescencia en la ciudad es la Maratón de Atenas (domingo 13 de noviembre), seguida inmediatamente por la visita oficial de Barack Obama. Las autoridades... autorizadas despliegan, como lo suelen hacer en estas ocasiones, un gran número de diversos y variados agentes y policías, por razones de seguridad. El discurso del Presidente de los Estados Unidos, programado en la Pnyx ha sido anulado... como siempre, por razones de seguridad.

La Pnyx, recordémoslo, es esa colina del centro de Atenas, situada al oeste de la Acrópolis y dominando la antigua Ágora. Fue la sede de la Ekklesía, la asamblea de los ciudadanos que votaba a mano alzada las leyes y los presupuestos, nombraba a los miembros de la Boulé (el consejo popular), así como a los magistrados. Esto en la época de la Antigüedad, por supuesto. El discurso de Barack Obama, al final, muy probablemente, será pronunciado en una sala cerrada, en la sede de una fundación cultural privada de la que es propietario un armador. Esta transferencia... semántica y simbólica, así como las realidades que van ligadas a ello, por lo visto, ha escapado al juicio de los periodistas.

Zancudo... humano. Atenas, noviembre 2016

Vendedor de billetes de lotería y... jubilado. Atenas, noviembre 2016

Vendedor de agendas y... jubilado. Atenas, noviembre 2016

Afortunadamente, en lo más elevado de la vida, desde el sexto piso de la primera gran maternidad pública de Atenas, inaugurada en 1933, obra del arquitecto suizo Georges Épitaux (1873-1957), me llega la noticia del gran último milagro de la condición humana antes de la llegada metantrópica y, esta vez, de manos de una pareja de unos amigos nuestros.

Es verdad que el “timbre de llamada” en la habitación de la joven madre ya no funciona y que el personal del hospital es “visiblemente” insuficiente pero la llegada de un niño en un país cuya tasa de natalidad es de las más bajas de Europa... cerca de 1,2 niños por mujer, es un acontecimiento doblemente feliz.

No había puesto los pies en esta maternidad desde mi nacimiento, y como no tengo recuerdo alguno de ello, la comparación es imposible de realizar. Lo que sí es cierto es que con ocasión de un nacimiento o de un fallecimiento, nuestra habitual monocultura, en lo que respecta a nuestras conversaciones en torno a la situación Crisis-antrópica de los griegos, se difumina a favor de lo fundamental de la existencia (un nacimiento).

La maternidad. Atenas, noviembre 2016

La maternidad. Atenas, noviembre 2016

Vehículo de un pasado expuesto. Atenas, noviembre 2016

La Maternidad. Atenas, noviembre 2016

Atenas es asimismo prueba de cierta calidez, a veces, aunque sólo sea por cuestiones meteorológicas. El invierno no acaba de asentarse y los menos frioleros todavía se bañan en algunas playas de Ática. Así es que se puede encontrar cierta calma para devorar, por ejemplo, un libro o jugar con las raquetas. Momentos de relajación sobre la arena de la playa para mantenerse un poco alejado de la imitación de este mundo.

Afortunadamente, las noticias políticas griegas a las que en realidad, nadie presta mucho atención, no han ahogado las necrológicas publicadas sobre el fallecimiento de Leonard Cohen. La prensa griega ha recordado la relación entre el poeta y músico canadiense y Grecia y, en concreto, con la isla de Hydra, donde compró una casa por 1.500 dólares en 1960.

En algunas playas de Ática. Noviembre 2016

En algunas playas de Ática. Noviembre 2016

En algunas playas de Ática. Noviembre 2016

Por cierto, conoció a Marianne Ihlen (1935-2016), su musa, en un tienda de comestibles de la isla. En esa época era la esposa de Axel Jensen (escritor noruego) y llevaban juntos en Hydra una vida de bohemios. Su marido la engañaba con Lena, la novia de Leonard Cohen.

“Los habitantes de la pequeña isla griega de Hydra han rendido homenaje este sábado al autor-compositor Leonard Cohen, fallecido el jueves por la noche, y que, a sus ojos, era sobre todo su querido y encantador vecino Leonardos. La casa de piedra adquirida por el cantante canadiense, hace ya unas cuantas décadas, ha recibido hoy la visita de vecinos y amigos del poeta, para homenajearle y dejar algunos presentes en la puerta”

“’El Señor Leonardos se solía pasear en el jardín de mis padres y mi madre le traía hierbas de la montaña, aceite de oliva y pescado’, recuerda Yannis Armadouros, un marino de 53 años que vive enfrente de, en la calle adoquinada, sinuosa, en la que se encuentra la casa del cantante”. Esto en cuanto al reportaje de la prensa francesa por medio de la AFP (Agence France Presse).

Leonard Cohen en Hydra. Prensa griega, noviembre 2016

Leonard Cohen y Marianne Ihlen en Hydra. Prensa griega, noviembre 2016

Leonard Cohen y su casa en Hydra. Prensa griega, noviembre 2016

Hecho poco habitual, en estos tiempos que acaban por ser los nuestros, la prensa local (en Internet) de la isla de Póros (no muy lejos de Hydra), ha recordado la noticia del fallecimiento del poeta Yannis Ritsos, que tuvo lugar el 11 de noviembre de 1990. El poeta griego, mundialmente conocido, era un enamorado de Póros... de ahí la foto de otros tiempos, en la isla, en 1938. “La poesía nunca fue la última palabra. Siempre, fue, la primera”, escribió un día... bajo otro sol.

Yannis Ritsos en Póros en 1938. Prensa griega, noviembre 2016

Recuerdos imborrables de un siglo bien diferente. Sus acontecimientos pueblan los cementerios de la historia, sus figuras políticas humanas nos han abandonado y, el nuevo siglo lo emplomará todo tras él, tanta es la brutalidad y la brutalización que sobrepasa una vez más, pero esta vez definitivamente, las fronteras de la especie que se supone es aún la nuestra.

Recuerdos imborrables de un siglo bien diferente. Chryssa Hadjivassilou (1904-1950), por ejemplo, figura del movimiento comunista, fallecida en Budapest y, olvidada por todos (porque su tesis, buscando un compromiso con Gran Bretaña durante la guerra civil griega, se ha vuelto minoritaria), cuyos restos fueron inhumados finalmente en Atenas en 1975, no tendría nada que testimoniar hoy en día con un sentido definitivo y, no sólo porque ya no haga parte de este mundo.

Chryssa Hadjivassiliou (1904-1950). Athènes, novembre 2016

Jardines... y calles de Atenas. Noviembre 2016

Jardines y calles de Atenas en este noviembre de 2016. Momentos de relajación sobre la arena de la playa para mantenerse un poco alejado de la imitación de este mundo. Pudiendo así encontrar la calma tan preciada para devorar, por ejemplo, un libro o para jugar con las raquetas.

Pequeñas alegrías y grandes dramas. Como el de esta mañana, saliendo del ultramarinos, nos hemos dado cuenta de que la bolsa fue perforada y hemos perdido para siempre una barra de mantequilla del “tipo Corfú”, con un peso de 135 gramos, esto sí es lo que puede afectar seriamente el ánimo de los griegos... más que la elección o el fracaso de tal o cual candidato a la presidencia de Estados Unidos.

Hemos hecho pues el duelo de nuestra mantequilla perdida para siempre, de la mantequilla y del dinero que costó. Así las cosas, me digo a mi mismo que el tiempo apremia (una y otra vez) para lanzar una campaña de donaciones a favor del blog ‘Greek Crisis’ y así aguantar... celebrando “lo incelebrable”, al cabo de sus cinco años de existencia desde octubre de 2011.

Cooperativa de tienda de comestibles. Atenas, noviembre 2016

Aporía... total. Atenas, noviembre 2016

Barrio. Atenas, noviembre 2016

Hemos hecho el duelo de nuestra barra de mantequilla perdida y, en Atenas, nuestros casos de aporía total son más visibles que nunca. “Aporía”, en griego, significa la dificultad de resolver un problema, un aprieto, sin elección posible. Para Aristóteles, se trata de una pregunta que sumerge al lector o al oyente en la duda, a la vez que le empuja a decidir entre estas dos afirmaciones, contradicción (irresoluble) y aprieto.

En griego esta misma aporía significa también la falta de recursos, la miseria, la pobreza y, el blog Greek Crisis, fiel a su función (postmoderna), se vuelve, a pesar de él, un lugar de encuentro entre las dos acepciones. ¡Por lo tanto, análisis completo!

Delante del Museo de Numismática. Atenas, noviembre 2016

Delante del Museo de Numismática de Atenas, nuestros animales adéspotas (sin dueño) mantienen un ojo avizor sobre esta efímera numismática de los humanos, porque en griego, “nomisma” (el dinero) es algo que no tiene valor en sí mismo, salvo a través de los usos y de las leyes que la sociedad establece, reconoce y estima, por medio de la costumbre.

El problema es que los pueblos, si se prefiere, las sociedades humanas, empiezan apenas a darse cuenta de la amplitud de la estafa puesta en marcha con las actuales “monedas” como es el euro. Los medios de comunicación griegos han mencionado con celeridad (radio Realfm el 11 de noviembre) “La creciente preocupación por parte de la Comisión Europea ante el aumento en Grecia de un mayoritario sentimiento anti-euro, de acuerdo con una serie de sondeos”.

Nuestro siglo todavía cree que puede montar el número y, sin embargo, algunos analistas no-oficiales en Grecia, afirman que el viaje de Obama a Grecia (antes de la era Trump) precipitará el final de Grecia y de su Estado, a cambio de un Kurdistán autónomo bajo... la piel de Turquía. Alexis Tsipras rubricaría así el acto final y paralelo a su memorándum, es decir, la pérdida del control sobre las islas griegas del mar Egeo oriental, la desaparición de la República de Chipre en favor de un pretendido “Estado Federal”, en realidad, una zona tapón controlada por Turquía y quizás, también, una pérdida de control, por parte de Grecia,sobre algunos territorios del nordeste griego.

Fiasco organizado. Atenas, 2016

Después de Atenas, Barack Obama irá a Berlín, donde (según estos mismos analistas en internet y algunas radios) un eventual acuerdo sobre la futura disminución, por anulación de la “deuda griega” (todo el mundo sabe que nunca será pagada), tratándose así de ofrecer el pseudo-argumento final que Tsipras (al igual que los que le sigan), formularán ante el pueblo; la verdad, sin convencerle, para nada. Llegado ese momento, la utilidad de un Tsipras, finalizará. Su tiempo político habrá acabado así, hacia 2017. ¿Información o propaganda?

Sin embargo (y sin duda) “Fiasco organizado”, y escenas de calle con los adéspotas del día que nos miran fijo a los ojos detrás de sus máscaras, o, quizás, las nuestras. ¿Barra de mantequilla perdida?

Traducido por JM Alegria

Adéspota del día. Atenas, noviembre 2016




* Foto de portada: Escenas de calle. Atenas, noviembre 2016

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